(El País, 15 de febrero de 2005). Una mujer  inmovilizada por un accidente de tráfico recupera el habla después de 20 años de comunicarse mediante parpadeos. Durante 20 años nadie de la familia pudo adivinar que Sarah Scantlin quería que le compraran maquillaje. La mujer, de 38 años, no podía decírselo. Con graves secuelas cerebrales tras un atropello que sufrió a los 18 años, todo el sistema de comunicación de Sarah se había reducido a un limitado código: un parpadeo para decir no y dos para indicar que sí. Esa ha sido toda su relación con quienes la rodeaban en el Centro de Salud Golden Plains de Hutchinson (Kansas), en Estados Unidos, donde estaba ingresada.
La recuperación de Sarah ha sido tan asombrosa que los médicos no le encuentran una explicación. "Quizá en este tiempo se han restaurado algunos circuitos neuronales", opina su medico, Bradley Scheel.
Sarah empezó a hablar en enero, pero no quiso decírselo a su familia hasta poder hacerlo con fluidez. La madre, Betsy Scantlin, se enteró por teléfono. "Hola mamá", fue lo primero que escuchó. "¿Sarah, eres tú?", preguntó incrédula: "Sí?, contestó Sarah roncamente. Betsy no se explica cómo pudo seguir la conversación: "¿Cómo estás?", preguntó casi mecánicamente. "Bien". "¿Necesitas algo?". "Necesito maquillaje". En ese punto la entereza de la madre se rompió, y tuvo que pedir a la enfermera que estaba con su hija que le repitiera la respuesta, según relató en la fiesta que dieron con su hija y el personal médico para celebrarlo, la semana pasada.
Hablar es la mayor mejoría que podía esperar Sarah. Inmovilizada de cuerpo entero, ni siquiera puede sujetar el teléfono. ?Estoy asombrado de lo primordial que resulta poder comunicarse", dijo entre lágrimas su padre, Jim Scantlin. ?Tenemos a Sarah de vuelta, y es el mejor regalo del mundo", añadió.