(EFE, 14 de febrero de 2006).

El fallecimiento de una anciana de 87 años demente ha reabierto el debate sobre la eutanasia en Bélgica. La noticia surgió tras la revelación realizada por un médico de cabecera belga que admitió expresamente haber ayudado a morir a la octogenaria.

El médico de cabecera de la mujer fallecida lo cuenta en la revista médica Huisarts, en la que asegura que la mujer ya había pedido en numerosas ocasiones en sus momentos lúcidos que le ayudara a morir en su casa, y no en una residencia de ancianos.

La eutanasia está permitida en Bélgica bajo estrictas condiciones, pero en ningún caso puede aplicarse a personas dementes. A pesar de ello, el facultativo accedió a la demanda de la anciana porque quería "respetar la voluntad de la señora", según ha informado en su edición el diario flamenco De Standaard.

Lagunas legales
Al revelar su historia, el médico de cabecera quiso denunciar las supuestas lagunas existentes en la actual legislación y ha desatado de manera consciente un debate sobre la eutanasia en las personas con demencia.

El facultativo está indignado por el hecho de que la actual legislación permite poner fin a la administración de alimentos, líquidos o medicinas en casos de demencia, pero no prevé la posibilidad de ayudar a morir "de manera digna" mediante la eutanasia.

Eutanasia infantil
Bélgica, siguiendo el ejemplo de la vecina Holanda, despenalizó el 23 de septiembre de 2002 la eutanasia para los adultos en ciertos casos. Sin embargo, la infantil y la de personas con lesiones cerebrales o dementes no están contempladas en la legislación, aunque existen excepciones, como es el supuesto de las personas en coma.

El partido liberal flamenco (VLD), al que pertenece el primer ministro belga, Guy Verhofstadt, presentó en septiembre de 2004 en el Senado una proposición de ley para aprobar la eutanasia infantil y actualmente prepara otra en referencia a los dementes, según ha informado el mismo diario.