En una nueva defensa de la vida y de la dignidad de la persona, el secretario general y portavoz de la Conferencia Episcopal Española, Juan Antonio Martínez Camino, afirmó ayer que si se llega a legalizar la eutanasia el Estado estaría poniendo «a la persona enferma contra la pared», algo que, en opinión del portavoz de la Iglesia, «el Estado no tiene derecho a hacer». Según el sacerdote, las autoridades públicas deben garantizar que las personas con algún tipo de impedimento «mejoren su calidad de vida», y no promover que teminen con ella. «Lo que tenemos que hacer es, con nuestras limitaciones y cualidades, vivir la vida. Hay recursos humanos para vivir en todas las circunstancias», afirmó Martínez Camino. Además, criticó duramente que el Gobierno se vea influido por «presiones de grupos minoritarios que dan apariencia de gran demanda social cuando es todo lo contrario». «Hay gravísimos casos en esta legislatura», sentenció.

Insultos y presiones.
Las palabras del secretario general de la CEE retoman el debate abierto hace unas semanas por la muerte del vallisoletano Jorge León y las declaraciones surgidas en torno a la posible regulación de la eutanasia en nuestro país. Además, calificó de «presión psicológica, moral y gran inhumanidad» el hacer creer «a la sociedad y a los mayores» o enfermos, que está bien «que pidan que se las elimine» sólo por su circunstancia de dolor. «Eso es decirles que no queremos ser solidarios con ellos y, desde el punto de vista cristiano, no queremos amarles hasta el final», matizó. Además, Martínez Camino aseguró que resulta un «insulto» decir que una persona tetrapléjica «no tiene calidad de vida». La misma opinión le merece la calificación de «guiñapo humano» para enfermos con discapacidad. «¿Cómo se puede decir de una persona viva, aunque esté sufriendo, es un guiñapo humano y no estaría mal que si él quiere puede pedir que lo eliminen?», se preguntó. «La Iglesia puede parecer intransigente» por mantener su postura ante la eutanasia, recordó, pero «los grandes cataclismos se producen en milímetros», sostuvo. «Ese milímetro es que estas personas piensan introducir leyes que permiten matar» concluyó Martínez Camino.

(La Razón, 24 de mayo de 2006)