(Azprensa, 27 de abril de 2007)

Rogelio Altisent, presidente de la Comisión Central de Deontología del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos, ha afirmado que despenalizar la eutanasia en España traería a la sociedad "consecuencias negativas", ya que supondría una especie de "coacción" hacia los más débiles, que se verían presionados por una ley que lanza el "mensaje social" de que "el que no se acoja" a esta legislación está actuando "como un egoísta".
El especialista hizo estas declaraciones en el marco de una jornada “La profesión médica ante el debate de la eutanasia”, y señaló a Europa Press que el número de peticiones de eutanasia registrados en las unidades de cuidados paliativos españolas "se cuentan con los dedos de las manos" y explicó que "si la medicina paliativa es de calidad", los casos de peticiones de eutanasia son "extremadamente raros".
Así mismo, Altisent dijo que los médicos saben "qué ocurre detrás" de un paciente que pide la eutanasia y aseguró que "detrás de la mayoría" de ellos, lo que hay en realidad es una "petición de ayuda". Además, el presidente de la Comisión Central de Deontología de la OMC recordó que en el Código Deontológico de su colectivo hay una posición clara, la de que el médico "no puede quitar la vida al paciente", aunque explicó que eso no significa que no "haya que ser cautos" a la hora de "no hacer obstinación terapéutica", que también es "contraria" a dicho Código.
En este sentido, explicó que el paciente tiene derecho a "renunciar al tratamiento", ya que los médicos no pueden "adelantar la muerte, pero tampoco retrasarla". A este respecto, Altisent se refirió a la paciente de Granada que recientemente se negó a seguir con su tratamiento, un caso que para él "está muy claro" ya que, según el Código Deontológico, esa paciente tenía derecho a renunciar a un "tratamiento desproporcionado a sus circunstancias".