Portada Noticias 2008 El comité de bioética de España
ConDignidad
Portada | Bibliografía | Agenda | Enlaces | Sugerencias | ConDignidad | Suscripcion | Usuarios | Mapa del sitio
Domingo, 08 Diciembre 2019
Temas
En Facebook

Sigue a ConDignidad en facebookPuedes seguir la actividad de ConDignidad en facebook.

El comité de bioética de España PDF Imprimir E-mail
(elestadodelderecho.com , 3 de enero de 2008)

La bioética, en buena medida, depende de los comités. De hecho su historia puede rastrearse en las diversas declaraciones de las distintas comisiones, unas parlamentarias, otras ministeriales, algunas directamente gubernamentales como la nueva española, que se han sucedido a lo largo del tiempo. El efecto ha sido notado hace tiempo por los más perspicaces, la bioética tiene muy poco de ética en el sentido de limitación de poderes reales por razones axiológicas, y mucho de acomodo, reelaboración de tópicos y justificación de las acciones predeterminadas.

Podríamos considerar qué pensaríamos de una ética de los negocios que hubiese determinado en declaraciones de nivel gubernamental qué tipo de sobornos son aceptables y cuáles no, en qué casos debe aceptarse la relación con empresas que utilicen el trabajo infantil y cuándo esto es absolutamente intolerable. Algo semejante ha hecho la bioética a lo largo de su breve historia, mucho de justificación y poco de crítica, mucho "realismo" y, desde luego, nada de idealismo.

Como ideología justificadora la bioética alcanza su cenit en los comités gubernamentales, no hay nada mejor que la centralización de la conciencia tal como probó el precedente del Comité de Salud Pública. En la sociedad contemporánea, sin embargo, la legitimidad de esa declaración moral no puede justificarse desde la base estrictamente gubernamental. De hecho, la habilidad de la bioética ha consistido en revestir de base científica, de justificación plural, de "conciencia" moral el discurso ético de los gobiernos. Recordemos, en este sentido, el efecto que tuvo la innovación "bioética" del preembrión en las posiciones del Parlamento británico sobre la investigación sobre seres humanos en las primeras fases de su desarrollo.

Nuestra radical Ley de Investigación Biomédica culmina en estos días en un comité no menos radical. El gobierno deja así predeterminada la interpretación científica autorizada a tres meses de las elecciones generales. Es su facultad y la ha ejercido con el rigor "pluralista" al que nos tiene acostumbrados. De hecho, de su integrantes sólo uno ha planteado objeciones éticas de peso a la máscara con la que se ha recubierto el más firme de los utilitarismos. Parece que la pluralidad ha sido convenientemente reinterpretada por el juego de la mayoría política. Por supuesto, la jugada tiene sus inconvenientes, en cuanto en la Nación de las trituradoras industriales en las clínicas de interrupción del embarazo hay muchos que no pueden tragar ya las justificaciones fabricadas ex-profeso para cada nuevo abuso. El resultado es previsible, apoyo a la actual deriva radical, oposición si las elecciones son contrarias a todo intento de enmendar la situación, y todo ello con un voto discrepante. El Comité de bioética de España ha llegado, démosle la bienvenida.

José Miguel Serrano Ruiz-Calderón
 
Relacionados