En la declaración, apoyada por la OMC, se indica que ?el deber principal de un médico y de su equipo con respecto al cuidado de los pacientes terminales consiste en facilitar toda la gama de cuidados paliativos. Esto incluye aliviar o prevenir el sufrimiento y dar al paciente la asistencia necesaria para proteger o mejorar su calidad de vida. Los conocimientos y la conciencia del médico se concentran en cumplir esta obligación?.
Afirma que ?no es ético tomar medidas cuya finalidad sea terminar deliberadamente con la vida de un paciente, tanto si son a petición del mismo o de sus familiares como si no?. El CPME ?anima a todos los médicos a no participar en la eutanasia, aunque sea legal en su país o esté despenalizada en determinadas circunstancias?.
Al mismo tiempo, el Comité Permanente hace tres declaraciones importantes:
- ?El paciente tiene derecho a su autonomía, incluso a rechazar procedimientos diagnósticos, tratamientos o alimentación?.
- ?El tratamiento médico de apoyo vital puede abandonarse o no empezar en función de los deseos expresados por el paciente?.
- ?La dignidad del paciente y su derecho a la intimidad deben respetarse siempre?.