(Aceprensa, 1 de octubre de 2008)
La Organización Médica Colegial (OMC), que reúne a los Colegios de Médicos de toda España, considera que la muerte digna está ya suficientemente regulada y que nuevas leyes solo añaden confusión.
La Declaración que ha publicado la OMC
se refiere particularmente al anteproyecto de ley andaluz de "Derechos
y Garantías de la Dignidad de la Persona en el Proceso de la Muerte".
La
OMC "manifiesta su rechazo al mismo, por considerar que nuestras leyes
actuales ya recogen sobradamente todos los supuestos. Lo que se debe
hacer es vigilar y garantizar su cumplimiento (voluntades anticipadas,
rechazo a tratamientos, derecho a ser informados, etc.) en vez de
introducir nuevos elementos que están contribuyendo a distorsionar la
realidad, avivando un debate social confuso e innecesario".
"Este
anteproyecto de Ley -continúa la Declaración- revela un claro
desconocimiento de la realidad asistencial, y de hecho no se ha contado
para su elaboración con las organizaciones médicas profesionales. El
Código de Ética y Deontología Médica de la Organización Médica
Colegial, ya establece en el punto 1 de su artículo 27 que "el médico
tiene el deber de intentar la curación o mejoría del paciente cuando
sea posible y cuando no lo sea, aplicar las medidas necesarias para
lograr el bienestar del enfermo, aun cuando ello pudiera derivar en un
acortamiento de la vida, por lo que se debe informar al paciente y/o
sus familiares directos".
"De igual forma, el
médico no emprenderá acciones terapéuticas o diagnósticas sin
esperanza, inútiles u obstinadas, y cuando el estado del enfermo no le
permita tomar decisiones, seguirá las indicaciones realizadas por el
propio paciente con anterioridad o la opinión de sus familiares
responsables".
¿Encarnizamiento terapéutico?
Respecto
al denominado "encarnizamiento terapéutico", la Declaración recuerda
que "se trata de una práctica rechazada por los profesionales médicos
y, desde los Colegios de Médicos y de la propia Organización Médica
Colegial, se lucha contra ella, pero nunca generalizando, sino
apuntando a los responsables directos cuando un caso de esta naturaleza
se produzca".
"El encarnizamiento terapéutico es una mala
praxis rechazada por la propia profesión médica en el ámbito
internacional (Asociación Médica Mundial, 1983). Además, ya existen
mecanismos para vigilar y prevenir casos de este tipo, como son los
comités de ética hospitalarios, la segunda opinión médica o las propias
comisiones deontológicas de los Colegios de médicos".
La mejor manera de ayudar a una muerte digna
Respecto
a las sanciones que se prevén en el anteproyecto para los médicos que
incurran en "ensañamiento terapéutico", la OMC dice que en ningún otro
país se ha establecido tal cosa y que "en cuestiones que requieren
tantos matices puede propiciar la medicina defensiva con la que el
primer perjudicado es el paciente".
Lo que se pretende sancionar
ya está prohibido en el Código de Ética y Deontología Médica. "Además,
los Colegios de Médicos tienen potestad disciplinaria contra aquellos
que lo incumplan, por lo que esta Ley es innecesaria. Lo que realmente
se necesita es invertir en mayor formación y mayores recursos humanos y
técnicos para poder universalizar los cuidados paliativos".
"La
atención sanitaria que un país preste a sus ciudadanos, y en especial a
los más débiles y con menos posibilidades de hacer oír su voz, refleja
el grado de civilización de un país y, en esta situación, lo que se
debe hacer es ayudar a una muerte digna. La mejor forma de garantizar
una muerte digna, es poner a disposición de los profesionales
sanitarios y de los pacientes todos los recursos técnicos y humanos
necesarios, en el marco actual de las leyes y normas existentes.
Judicializar las decisiones clínicas es un grave error, ya que estas
deben tomarse en función del conocimiento de cada paciente y su
situación, y no porque exista una ley".