(La Razón, 12 de enero de 2005). La familia de Ramón Sampedro no pudo ayer contener su rabia. Llamó «asesina» a Ramona Maneiro, quien reveló ser la persona que le preparó el cianuro al tetrapléjico gallego y la que grabó las imágenes de su muerte. Es más, mostró su convencimiento de que «confesó por dinero», un extremo desmentido con rotundidad por Ramona, quien insistió en no haber cobrado nada «desde que se murió su amigo hasta ahora... Mi declaración es un homenaje que le dedico». La declaración de la ex novia del gallego fallecido en 1998 ha reabierto la polémica sobre la eutanasia. El obispo de Mondoñedo-Ferrol, José Gea Escolano, opinó que «no es el amor lo que prima cuando se ayuda a morir a otra persona».
«La confesión de Ramona Maneiro no me sorprendió nada, porque todo el mundo sabía quién era la asesina de Ramón Sampedro. Y yo estoy a favor de la eutanasia, pero no de que le diera ese veneno (cianuro). Si es verdad que le quería tanto, que le hubiera ayudado con otra cosa porque cuando Ramón pedía la eutanasia no se presentó», declaró ayer indignada a Telecinco Manuela Sanles, cuñada de Sampedro.
«¡Deja en paz a Ramón!», exigió a Ramona y le pidió que dijera «la pura verdad» porque «cuando se fue al cuarto de baño (en los últimos momentos de agonía de Ramón) dijo haber oído ?adiós cariño?, cosa que no escuchó nadie más que ella, ¡que yo no soy estúpida!», añadió visiblemente ofendida. Su tono de irritación fue subiendo hasta llegar incluso a decir: «Si lo hizo por dinero, que le sirva para su entierro, si lo hizo por ser famosa, que lo sea... es peligrosa».
La cuñada de Sampedro declaró al programa de Ana Rosa Quintana, que Ramón le había pedido a ella y a su esposo que le ayudasen a morir, «pero no éramos capaces de hacerlo, estuvo viviendo con nosotros más de treinta años y para mí era como un hijo, así que lo que queríamos es que se aprobase la eutanasia, pero no fue eutanasia lo que le dio Ramona Maneiro, lo que hizo fue un asesinato».
La amiga del tetrapléjico gallego, casi inalterable mientras escuchaba las declaraciones de la familia, recalcó después que no iba a hacer caso de los comentarios que surgieran tras su confesión. «Nunca he dicho nada malo de Ramón ni de su familia, y no lo pienso hacer. Me da igual lo que digan, pero creo que la familia tiene una rabia hacia mi persona que no viene a cuento».
Ramona quiso dejar claro que «desde que murió Ramón hasta ahora no he ganado dinero y jamás he pedido nada a las personas a las que he cuidado, que dejen de decir tonterías porque no va a descargarme las pilas nadie».
Ramona reveló que, de haberse legalizado la eutanasia en España, posiblemente Ramón no hubiera decidido acabar con su vida en aquel momento, «hubiera esperado a no verse bien pero, por circunstancias, por cosas muy feas, se le aceleraron las ganas de marcharse».
Ramona se sintió ayer desbordada por la cantidad de llamadas de apoyo que recibió tras reconocer públicamente que fue ella la que le preparó el cianuro que acabó con la vida de Sampedro. «La gente sabe lo que quiere y hay pocos que estén en contra y, los que lo están, es que se mueren de miedo. No tengo miedo a que la gente me mire mal ni a las críticas negativas porque yo me cargo las pilas con lo bueno».
La revelación de la amiga de Sampedro ha provocado un torrente de reacciones. El presidente de la Asociación Derecho a Morir Dignamente, Salvador Pániker, manifestó ayer que la confesión de Ramona Maneiro puede contribuir a «desdramatizar la eutanasia». A su juicio «está bien que salga la verdad porque nosotros siempre hemos luchado para que se saliera de la clandestinidad y Ramona se limitó a seguir las instrucciones que le dio Sampedro, una figura digna de admiración».
El portavoz del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Enrique López, explicó que corresponde al fiscal pedir la reapertura de la investigación sobre la muerte de Sampedro tras la confesión de su amiga. «Esto es un hecho concreto, una persona que confiesa públicamente que pudo haber cometido un delito de ayuda y cooperación con el suicidio y que bien asesorada ha esperado a que prescribiera», aseguró López a Efe. Ante esta situación, sólo cabe la posibilidad de que el Ministerio Fiscal se plantee «si merece la pena que se abra una investigación, puesto que la prescripción de los delitos como tal tiene que declararla un tribunal en su momento».
El obispo de Mondoñedo-Ferrol, José Gea Escolano, opinó que «no es el amor lo que prima cuando se suprime o ayuda a suprimir la vida de otra persona sino, al contrario, hay que darle cariño y ayudarle».
Miguel Bajo, que fuera abogado defensor de Ramona Maneiro, se mostró sorprendido por su intervención en un programa de televisión aunque señaló que le parece «correcto lo que ha hecho».
Mientras, la película «Mar adentro», que recrea la vida del tetrapléjico gallego Ramón Sampedro, sigue acumulando premios. Alejandro Amenábar recogió en Los Ángeles el premio a la Mejor Película Extranjera de los «Críticos Choice Awards».