(Hoy Digital, 21 de mayo de 2007)
Los liberales flamencos del ex primer ministro Guy Verhofstadt,
minoritarios en el norte del país, anunciaron ayer su intención de
ampliar la ley de la Eutanasia de 2002, para que se contemplen en ella
los casos de menores y de personas dementes.
Hace menos de seis años, Bélgica legalizó la eutanasia, pero
únicamente para adultos y en determinadas circunstancias: patología
terminal o enfermedad que ocasione gran sufrimiento y dolor. Fue el
segundo país europeo en contar con legislación de este género, después
de Holanda.
Los menores quedaron fuera del ámbito de la ley, a pesar de que
Holanda, el modelo seguido por el legislador belga, sí contemplaba esos
casos. En 2004, los liberales del OpenVLD ya intentaron ampliar los
casos de eutanasia a los menores, pero la iniciativa no prosperó. Ahora
vuelven a la carga, incorporando al elenco de supuestos los casos de
personas con actividad cerebral muy disminuida por demencia o
accidente, aunque estas personas deberán haber expresado por escrito su
voluntad.
Las propuestas de los liberales comprenden también una disposición
que obliga a los médicos a remitir pacientes que quieran ser sometidos
a eutanasia a otro doctor si ellos mismos no quieren llevarla a cabo,
así como permitir que sea el propio paciente quien pueda practicarse la
eutanasia.
Las posibilidades de que las propuestas del OpenVLD salgan adelante
son limitadas. Las principales familias políticas belgas concentran
actualmente sus esfuerzos en buscar una salida viable a la crisis
institucional del reino, que el norte flamenco quiere convertir en una
confederación de facto.
El senador liberal Jean-Jacques de Gucht, promotor de la
iniciativa, cree que sus cuatro propuestas podrían cosechar apoyos de
otros partidos, como hace cuatro años pensaban sus compañeros de
partido, los también senadores Paul Wille y Jeanine Leduc, que
plantearon el tema infructuosamente.