(Zenit, 10 de julio de 2008)
Los jueces de la Corte de apelación de Milán autorizaron este miércoles al
padre de Eulana Englaro a interrumpir la alimentación e hidratación por sonda
nasogástrica que la mantiene con vida desde enero de 1992, tras un accidente de
tráfico.
La sentencia ha sido
criticada duramente por varias asociaciones bioéticas y médicas, en lo que ya
ha sido denominado el caso "Terry Schiavo" italiano. Coinciden en que
se trata de un caso de eutanasia activa, ya que no se trata de la interrupción
de un tratamiento desproporcionado, y que la agonía de Eulana podría ser larga
y dolorosa.